Revancha

Como nunca, la casa estaba llena de gente, nadie sollozaba, pero todos esperaban ansiosos como hienas a que se abriera la puerta de la habitación del anciano señor Cienfuegos.
El medico salió, inhaló profundamente y con una expresión de lamento, dejó la puerta abierta para que ingresaran todos los ávidos de dinero que, una vez adentro, observaban con falso pesar el lecho del abuelo; nietos, bisnietos y sobrinos se incrustaban los codos en las costillas por lograr un lugar en primera fila.
Entonces fue, que levantando su flácido brazo izquierdo con la mano empuñada, alzó grácil y rígido el dedo cordial a vista de todos los asistentes, y esbozando una sonrisa, disfrutó de sus últimos segundos de vida y orgullo que le quedaban, dejando todo lo que tenía a la caridad.

5 comentarios:

Mau dijo...

al mejor estilo de Borges!! Muy bien

Unknown dijo...

Como siempre, los micro relatos su especialidad, la forma de narrar francamente genial, siga por esa linea de mostrar la forma de ver la contemporaneidad en la forma de escribir.

saludos.

Alea Jacta Est...

Ean dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Naturali dijo...

Como decía, antes de darme cuenta que estaba logueada con el alias de mi novia (EAN), me hubiera gustado que mi abuelo hiciera algo semejante. En estos minutos, de hecho, se está dando una debacle por sus bienes materiales. Es tan triste todo. Mis tíos parecen buitres---

Un gran abrazo. Realmente, ya me dejaste alucinada con los relatos (y viviencias) que te rondan durante esa noche en la casa de Andy. Un gran besote!

Anónimo dijo...

jajajaja
ese si que es un final!

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